Adaptarse, invertir o extinguirse

Adaptarse, invertir o extinguirse

Con el ánimo de seguir contribuyendo a la discusión que analiza, reflexiona y profundiza sobre la “crisis” (nótese las comillas[i]) de las IES, especialmente de las privadas, en este escrito se busca explorar un importante vértice, cual es la receptividad de estas instituciones en torno a los llamados del siglo XXI y la inminente transformación de la educación: ¡ahora sí!

La premisa fundamental de esta opinión es que, si las instituciones de educación superior quieren sobrevivir a los cambios en los que la sociedad está inmersa en el presente, deben avanzar hacia el siglo XXI, abrazarlo, asumir las inversiones que sean necesarias o ver cómo el mundo las consume y las extingue, por su incapacidad de asumir los cambios con flexibilidad, hacer inversiones decididas y estructurar estudios profundos de prospectiva. 

Por la labor de esta última década sigo a muchas personas con vastas carreras en educación, rectores, vicerrectores, universidades y en general opiniones, información y entradas sobre educación superior. Siempre el llamado primordial ha sido a la transformación de la educación; cada conferencia, congreso y evento de educación habla de cambio, desafíos, nuevos escenarios, transformaciones, pero la verdad es que la resistencia al cambio es enorme, evidente y un refugio claro para una institución que ha usado la tradición como una forma de supervivencia.

La ortodoxia es una estrategia válida, dado que justamente la tradición y el apego a la forma y la norma, le ha dado a las IES estatus quo y un diferencial con otro tipo de formaciones. Sin duda, el problema es multiestructural[ii], es decir, múltiples estructuras y dimensiones convergen en este presente en el que vemos sus cimientos moverse y muchos son los análisis que se hacen y señalan las causas, las consecuencias y los panoramas.

En el artículo reciente de @Trayecta, “Pertinencia educativa: ¿la principal solución para la sostenibilidad Universitaria?” (link), se señaló la importancia de cuidar la pertinencia en la oferta académica, mantenerse a la vanguardia del conocimiento, tener la capacidad de crearlo y luego impactar el currículo con ese conocimiento; este es en realidad, el centro del objeto misional de las IES: mantener a la sociedad instruida sobre el conocimiento de punta, la ciencia y la tecnología.

¿Pero sí lo están haciendo? En medio de toda su visión ortodoxa ¿han conservado su esencia de ser pertinentes y productoras de nuevo conocimiento? Pareciera que no.

La educación debe alejarse de su ortodoxia (en ocasiones purismo) y atreverse a explorar nuevos modelos tanto en el ámbito curricular, pedagógico, como en las inversiones en nuevas tecnologías para la educación, cualificación profesoral y una sistemática adaptación de su infraestructura.

La tarea es sobrevivir en el siglo XXI, el cual está caracterizado por la generación de información en grandes cantidades, la rapidez necesaria para el planteamiento de los problemas y su solución, además de un intensivo uso de la tecnología; tal vez la pertinencia requerida en las IES vaya más allá de los aspectos del portafolio educativo; también en las justas adaptaciones de una administración moderna, eficiente y con suficientes respaldos tecnológicos.  

Involucrar decididamente la tecnología es un llamado para los ámbitos académicos y administrativos. Se requieren modernizaciones en los procesos, optimizaciones en las estructuras jerárquicas, en los flujos de trabajo y en general, voluntad de cambio. Una verdadera trasformación digital, que se centre en la maximización de la experiencia de los usuarios y que reconozca que el usuario es el estudiante y no otro estamento diferente. Unas IES definitivamente orientadas a la satisfacción de las necesidades sociales y ambientales, más allá del discurso y de los informes.

Asimismo, se hace imperativo contar con una autoridad educativa ágil en la regulación y que reconozca que los modelos nuevos y divergentes, no descritos explícitamente en la norma, no son una amenaza al sistema sino que pueden ser estructuras emergentes, oxigenadores del sistema educativo, las cuales pueden someterse a escrutinio de calidad y posterior implementación. Eso sí, esos nuevos modelos deberán ser probadamente innovadores, precursores de nuevos horizontes para la educación.

Al indagar sobre el tema de las “crisis” en las IES en Colombia, vale la pena preguntarse sobre cuáles son las tendencias declaradas de la tecnología para la educación. En un injusto fragmento, por lo breve, me referiré a ellas: (ponerlo como subtitular en el articulo de linkedin)

  • Ciencia de datos: como un campo interdisciplinario que utiliza estadísticacomputación científicamétodos, procesos, algoritmos y sistemas científicos para obtener, tratar, analizar y presentar informes a partir de datos estructurados y no estructurados, tales como los que se producen al interior de las actividades cotidianas de las IES.  (UNESCO.org 2024)
  • Inteligencia artificial: como las formas de aprendizaje acelerado de las máquinas que toman nuestro conocimiento de siglos en segundos y lo ponen a disposición de los usuarios, cada vez de mejor manera, democratizando los procesos de aprendizaje.  (https://www.magisnet.com/2019/05/la-inteligencia-artificial-una-via-mas-hacia-el-aprendizaje-adaptativo/)

Importante mirar algunas duplas simbióticas de estas tendencias educativas, entre las cuales están:

  • Tecnologías móviles y aprendizaje ubicuo: permiten acceder a la información desde cualquier lugar y en cualquier momento, basadas en las TIC y le proporcionan información a los usuarios que no necesariamente son estudiantes, sino partes interesadas. Las ventajas claras son accesibilidad ilimitada, movilidad tecnológica, adaptabilidad, interactividad, inmediatez, informalidad y colaboración.
  • Inteligencia artificial y aprendizaje adaptativo: son dos áreas que están transformando la educación de manera significativa, además por sus características simbióticas al integrar sistemas capaces de realizar tareas como el procesamiento del lenguaje natural, la visión por computadora y la toma de decisiones, con la inmensa capacidad de aprender de los humanos. La inteligencia artificial además tiene el poder de adaptarse a las formas de aprendizaje de una masa de personas cada vez más grande.
  • Aprendizaje colaborativo y redes sociales: esta es otra experiencia simbiótica de la tecnología y la educación, probablemente el futuro de las plataformas educativas con LMS. En un entorno colaborativo, los estudiantes trabajan juntos, comparten ideas y resuelven problemas de manera conjunta, en cualquier lugar del mundo. Las redes sociales facilitan esta colaboración al proporcionar plataformas para la comunicación y la cooperación; seguramente los campus digitales que tengan estas arquitecturas de aprendizajes colaborativos serán más exitosos que aquellos basadas en información y conocimiento frio y distante.
  • Internet de las Cosas (IoT) y aulas inteligentes: indiscutiblemente la infraestructura que facilita al acceso educativo ubicuo, hibrido, democrático y accesible está hoy al alcance de todos y todas; las aulas conectadas y el Internet de las Cosas (IoT) están transformando la educación al permitir una experiencia más personalizada y colaborativa. En este sentido, se hace necesaria la inversión en aulas inteligentes, tableros, salas de trabajo y accesorios.
  • Blockchain en la gestión de credenciales y registros académicos: con la expansión de la población y la información, surge la necesidad de garantizar la seguridad, la vigilancia y el control de los sistemas de información. El blockchain vino a cambiar la forma en la que se apoya, protege y utiliza el inmenso volumen de información que poseen las IES.

Asimismo, las credenciales digitales en blockchain representan un avance significativo en la verificación de títulos académicos, esto gracias a la descentralización que ofrece la tecnología. Los estudiantes, profesores, administrativos y partes interesadas pueden beneficiarse de un proceso más eficiente y confiable, ya que la seguridad es la prioridad de este tipo de bloques tecnológicos e informativos.

  • Impresión 3D y fabricación digital: por último pero no menos importante, la construcción digital, también llamada fabricación aditiva de cualquier objeto (incluyendo órganos humanos) revoluciona el campo de la solución de problemas en áreas diversas como la medicina, la ingeniería y el diseño. En educación facilita, revoluciona y garantiza las simulaciones de aprendizaje tan importantes a la hora de acercar la teoría a la práctica, hacer investigación y aportar con la extensión de las IES.  

Si suena entonces tan desafiante el panorama para las IES ¿hay aún esperanza? ¡¡¡Hay mucha!!! No en vano el enorme potencial de capital humano e intelectual de las IES, tanta masa pensante y crítica, capaz de generar nuevo conocimiento, reinventarse y construirse un futuro. Se requieren liderazgos más proyectivos, más audaces en temas tecnológicos y más aguerridos, reconociendo que es necesario destinar recursos y ponerse en la tarea de invertir para ganar, para volverse atractivas a las nuevas tendencias y en ningún caso caer en modas educativas que desdibujan su esencia.

Como siempre en muchos problemas, la solución son manos entrelazadas, egos bajos y determinación consciente de que a las IES les asiste la responsabilidad de salvaguardar el conocimiento del mundo, aportar a su sostenibilidad y sustentabilidad y volver a ser faros de esperanza y conocimiento para la sociedad. Las Alejandrias del siglo XXI.  (escoger subtitular en el formato de Linkeidn)

Y confío con cada hueso de mi cuerpo que sí se puede.


[i] Las comillas en la palabra crisis, son porque además de ser situaciones problemáticas, las crisis son oportunidades para transformar y repensarse.

[ii] Desde la taxonomía SOLO una multiestructura se define como: Retoma lo que se describe en el nivel uniestructural, pero esta vez con más de un elemento. Las uniestructuras en este caso son educación, pedagogía, academia y todas las funciones sustanciales de la educación.

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